miércoles, 3 de marzo de 2010

Time goes by


Parece que cuanto más ansías algo más tarda en llegar. Es como si los minutos se hiciesen horas, las horas días y los días meses. Y ahí seguimos intentando aplacar esa impaciencia convirtiéndonos en impacientes moderados porque no nos queda de otra.
Piensas en forzar las cosas para que se anticipen los acontecimientos y no se dilaten tanto en el tiempo, pero no lo haces por no dar un paso en falso, recapacitas y vuelves al mismo punto de espera, a esperar y esperar intentando no desesperar.

2 comentarios:

José Amorós dijo...

Tú como siempre hablando claro, para que todos te entendamos.

La paciencia es una gran virtud!, sobretodo cuando lo compruebas tú misma.

saludos.

Sue dijo...

Pero si está clarísimo!!!
Pues creo q una de mis virtudes no es la paciencia.