lunes, 19 de abril de 2010

Divina luz

Después de pasar tanto tiempo en la sombra decido abrirme camino a la luz.
En muchas ocasiones, nos vemos inmersos en lugares o en situaciones que no nos gustan pero la comodidad, la desgana o la simple inapetencia, inexplicablemente, juega un papel protagonista que traslada nuestra voluntad a un segundo plano y nos hace permanecer allí quietos, inmóviles, esperando que alguna fuerza divina del universo, de alguna parte del infinito universo, haga el trabajo por nosotros.
Pero de repente, en un día de esos que llamamos 'tontos', mueves un pie y das un paso hacia delante y sin quererlo y sin saber el por qué, ni las consecuencias, toda la oscuridad que te rodeaba se convierte en un insignificante puntito negro y te quedas perpleja viendo que lo que antes era un todo ahora no es ni la mitad de un cuarto.

Menuda decepción!!!

3 comentarios:

José Amorós dijo...

Que lástima que no escribas más a menudo. Este tipo de entradas me gusta.

Espero que esa 'oscuridad' sea agua pasada, y no nos impida verte por estos lares más a menudo.

Aunque no entiendo la última frase, si ya has pasado esa oscuridad que te rodeaba, quizá haya que decir, ¡Menuda alegría!

en cualquier caso, espero que todo eso que te incomoda pase pronto y vuelvas a tu zona de 'luces'.

besos.

Sue dijo...

Hola JC!

Muchas gracias! La depeción a la que me refiero es que no entiendo como algo tan absurdo me ha tenido en esa 'oscuridad'. Entiendo que cuando estás inmerso en algo parece que te hace perder la perspectiva de las cosas y cuando consigues salir de ahí la recobras instantáneamente.

José Amorós dijo...

Sí tienes mucha razón, es algo que ocurre con cierta asiduidad. Te obcecas en un problema y acabas sobredimensionándolo.

Luego desde la perpectiva del tiempo, lo ves de otra manera y te das cuenta que o no era para tanto, o la solución era más sencilla de lo que creías.

saludos.
jc.