jueves, 12 de marzo de 2009

Vemos todo tan prioritario que VIVIR deja de ser prioridad...


Según la psiquiatra Elisabeth Kubler Ross, las personas cuando están a punto de morir reflejan 2 pensamientos: el 1º es que les gustaría haber vuelto a contactar con un ser querido con quien se había distanciado y el 2º es que se tendrían que haber ATREVIDO A MUCHO MÁS EN LA VIDA, hubieran jugado más a ganar y no a evitar perder.
Aquella gente que ha visto la muerte de cerca pasa a aprovechar el tiempo de modo completamente distinto, simplifican mucho más su día a día y descubren que en la vida, en realidad, hay solo unas pocas cosas importantes y que por encima de todo está el placer de ser y no de tener.
Demos una tregua a nuestra riqueza interior: Dediquemos el tiempo a aquello que verdaderamente marca un impacto en nosotros y en los demás. Cada día que vivimos es un regalo que no podemos desperdiciar con cosas banales. Si un día tenemos un problema con un ser cercano, hay que resolverlo y no dejarlo para mañana. Si hoy puedo dar un paso para acercarme a mi sueño, no voy a dejarlo para una situación más propicia.

Corremos porque no diferenciamos entre lo que es importante y urgente y lo que es urgente y NO IMPORTANTE. Como no hemos establecido prioridades claras en nuestra vida, no tenemos definido a qué hemos de decir sí y no. Todo no puede ser prioritario. Al final lo único que no se convierte en prioridad es el VIVIR y de forma automática la prioridad es sufrir.

Hablar con entusiasmo y actuar con energía es también importante. El psicólogo William James decía que "el pájaro no canta porque es feliz, sino que es feliz porque canta". Quería decir que, si vives la vida en base a lo que eliges y no a lo que SIENTES, acabarás sintiendo lo que quieres sentir. Si te levantas triste, no vivas en base a lo que sientes, elige; entonces surgirán un montón de oportunidades y te sentirás mucho mejor.

2 comentarios:

José Amorós dijo...

muy interesante tus puntos de vista, pasaré por aqui mas a menudo, me gusta tu filosofia de vida,

saludos

Sue dijo...

Gracias José por tu comentario. Saludos!