miércoles, 29 de abril de 2009

El cielo y el infierno

Según cuenta un viejo relato japonés, en cierta ocasión, un belicoso samurai desafió a un anciano maestro zen a que le explicara los conceptos de cielo e infierno. Pero el monje replicó con desprecio:

- No eres más que un patán y no puedo malgastar mi tiempo con tus tonterías!

El samurai, herido en su honor, montó en cólera y, desenvainando la espada, exclamó:

- Tu impertinencia te costará la vida.

- Eso -replicó entonces el maestro- es el infierno!

Conmovido por la exactitud de las palabras del maestro sobre la cólera que le estaba atenazando, el samurai se calmó, envainó la espada y se postró ante él agradecido.

- Y eso -concluyó entonces el maestro- eso es el cielo!

La súbita caida en cuenta del samurai de su propio desasosiego ilustra a la perfección la diferencia crucial que hay entre permanecer atrapado por un sentimiento y darse cuenta de que uno está siendo arrastrado por él.



La enseñanza de Sócrates 'Conócete a tí mismo' (darse cuenta de los propios sentimientos en el mismo momento en que éstos tienen lugar) constituye la piedra angular de la IE.

2 comentarios:

Sue dijo...

Aclaración:

IE = Inteligencia Emocional

José M dijo...

No la conocía, genial la historia, felicidades.